04/10/2016

Cómo convertir tu meditación en un hábito

Adriana Sanz

Antes de comenzar, pregúntate si quieres presionar el botón de PAUSA en tu vida, y si tienes una verdadera razón para hacerlo.

 

1. ANTES DE COMENZAR

 Antes de darte los secretos de cómo ser un excelente meditador, te invito a que te preguntes: “¿Por qué carajos quiero meditar?” En serio… pregúntate si quieres presionar el botón de PAUSA en tu vida, y si tienes una verdadera razón para hacerlo.

En éste artículo te podré contar por qué la meditación es una maravilla, es lo máximo, en serio, tienes que hacerlo! Pero hasta que no encuentres tu intención detrás de la meditación, te será muy jodido comenzar.

 

A continuación te comparto unas preguntas que te ayudarán a encontrarla:

  • ¿Sueles reaccionar fácilmente a estímulos negativos? ejemplo: Alguien se cuela en una fila y tu te enciendes por dentro.
  • ¿Sientes que tu vida la manejen los impulsos que tienes? Otra forma de verlo: actúas primero, piensas después y te sueles arrepentir de no haberlo hecho diferente—y esto lo quieres cambiar.
  • ¿Sientes que piensas tanto, tienes tanto ruido en tu cabeza que no puedes dormir, trabajar o interactuar con los demás de manera auténtica?
  • ¿Eres muy estricto, duro o intolerante contigo mismo o con los demás? (Ejemplo: criticas, juzgas, comparas y nada te satisface)
  • ¿Quieres tener más paz mental, sentirte más libre, más tranquilo?
  • ¿Quieres entender mejor de dónde vienen tus impulsos, emociones, sentimientos, acciones?
  • ¿Quieres dejar de tomarte todo TAN en serio y que te ruede todo lo que no puedes controlar?
  • ¿Vives a la carrera, sientes que apagas un incendio tras otro y no encuentras un momento de descanso?
  • ¿Te cuesta trabajo dejar de pensar en todo lo trágico, terrible, horrible que podría pasar, de pre-ocuparte?
  • ¿Te gustaría liberarte de todo lo que ya pasó y vivir más en el ahora?

 

La meditación es una herramienta poderosa para combatir los males mencionados, y mucho más. Así como el cuerpo se puede enfermar si no tienes el hábito del aseo personal, cuando meditas todos los días, aseguras una buena higiene mental y emocional.

Ahora bien, si ya tienes tu razón para hacerlo, te daré mis recomendaciones de cómo ser constante en tu práctica y disfrutarla al cien!

 

2. CREA TU ESPACIO

Escoge un lugar de tu casa en el que puedas tener tu espacio, con tus imágenes, colores y olores favoritos. Ten un cojín especial, en el que te puedas sentar cómodamente, que te ayude a tener la espalda recta y las piernas descansadas mientras haces tu pausa. Además, puedes crear un ritual para prepararte, como: tomarse una taza de té o infusión, prender una vela o incienso, arroparse con un chal, contemplar un cuadro o imagen todo antes de comenzar. Al tener todos los insumos a tu alcance en tu lugar de meditación, este se convierte en un espacio que te invitará a meditar.

 

3. PASO A PASO

Si eres alguien hiperactivo, inquieto, que le cuesta trabajo parar y estar en silencio, no te recomiendo que tus primeros días de meditación te creas el levitador olímpico que cerrará los ojos por una hora. Primero, no va a pasar. Segundo, tus piernas y cuerpo se va a entumir los primeros quince minutos, y tercero, no querrás volver a meditar.

Comienza con CINCO minutos. No necesitas más. La primera semana siéntate a notar tu respiración, tu cuerpo, tu mente, tus emociones, todo durante cinco minutos, y ya. Más adelante tu mente te va a pedir que alargues más quietud, y a tu propio ritmo, vas aumentando el tiempo.

 

4. SÉ PREDECIBLE

Haz tu ritual a la misma hora, siempre… SIEMPRE. Lo mejor es hacerlo recién te levantas de la cama, donde no tienes tiempo ni de pensar, o dudarlo. Lo que es más, algo asombroso puede que te pase… que te den ganas de levantarte de la cama, porque sabes que lo primero que vas a hacer es refrescar tu cuerpo, mente y emociones.

 

5. EXPLORA

         Puede que cerrar los ojos no sea lo tuyo, puede que sí, pero no lo sabrás a menos que lo explores. Hay muchas formas de recibir los beneficios de la meditación sin necesariamente tener que estar quieto como una estatua. Puedes quedarte mirando la vela, tu imagen favorita, cantar mantras, puedes colorear mandalas, hasta hacer una práctica de yoga con total presencia es considerada una meditación en movimiento.

Lo que sí te recomiendo es que hagas el mismo estilo de meditación durante una semana seguida para darte la oportunidad de ver si es el mejor método para ti. Aprovecha tu curiosidad y busca en internet, libros, pregúntale a la gente… averigua todas las posibilidades que existen para entrar en un estado de MEDITACIÓN. Hay filósofos orientales que aseguran que si lo buscas, puedes lograr mantener un estado de meditación durante todo el día, sin importar la actividad en la que estés.

 

6. SUELTA EL RESULTADO

         Suelta la idea de cómo debe ser la meditación. Suelta cualquier ideal del resultado, de tu estado cuando estés meditando, y simplemente vive lo que tienes que vivir en el momento de hacer la pausa.

Parte del ejercicio es aprender a aplicar el amor incondicional. Sin condiciones... piénsalo—amaneciste de malas pulgas, ¿Y QUÉ? Igual eres un ser precioso capaz de cosas maravillosas, primero aceptas la emoción  que sientes, te das cuenta que la emoción es una emoción y no eres tú, y luego la sueltas. De pronto te das cuenta que tu mente sigue pensando en lo nervioso que estás por la reunión del viernes, pero cuando te das cuenta, LO CELEBRAS!!! Es el primer paso para dejar de preocuparte, es darte cuenta que lo haces. No te des palo. Date flores y cultiva tu auto-estima.

 

7. APROVECHA LA CLARIDAD

         A veces sólo necesitas relajar tu mente para resolver un problema. Si en medio de tu meditación tienes un momento EUREKA!, aprovéchalo teniendo siempre un cuaderno con algo para anotar. Puedes hasta planear tu día, hacer una lista mental de cosas para hacer, y cuando acabes tu pausa, no desperdicias ni un segundo y escribes todo lo que se te ocurra. De hecho, tu meditación puede ser escribir durante cinco minutos o más, sin filtro, ésta es una forma poderosa de resolver cualquier tema, personal, laboral, emocional, etc.

Bueno… Eso es todo lo que tengo para ti hoy, si se me ocurre algo más, te aviso. Por ahora espero que te sirva en tu camino de meditador extraordinario.

 

BENDICIONES, TODA LA PAZ Y ALEGRÍA

 

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